La cubierta de un edificio cumple funciones esenciales como proteger contra el clima, aislar térmica y acústicamente, y aportar valor estético y funcional. Existen diversos tipos según su forma, desde planas e inclinadas hasta verdes o tensadas. Está compuesta por elementos estructurales, impermeabilización, aislamiento y acabados, y puede construirse con materiales tradicionales, modernos o sostenibles, adaptándose al diseño y necesidades del proyecto. Elegir materiales adecuados y una instalación correcta garantiza eficiencia, durabilidad y confort.









